El Gobierno de Michoacán informó que analiza la posibilidad de retomar el programa de bombardeo de nubes como una estrategia para provocar lluvias en distintas regiones del estado afectadas por la sequía y las altas temperaturas.
La medida fue dada a conocer por autoridades estatales, quienes señalaron que actualmente se evalúan las condiciones climáticas, así como la viabilidad técnica y presupuestal del proyecto para aplicarlo durante la temporada de estiaje.
El bombardeo de nubes consiste en dispersar sustancias químicas, como yoduro de plata, dentro de formaciones nubosas con el objetivo de estimular la precipitación pluvial. Esta estrategia ya ha sido utilizada anteriormente en Michoacán y otros estados del país para intentar incrementar las lluvias en zonas agrícolas y cuerpos de agua afectados por la falta de humedad.
Autoridades estatales señalaron que el programa podría aplicarse principalmente en regiones con problemas de sequía severa y bajos niveles en presas y mantos acuíferos, especialmente en áreas donde productores agrícolas han reportado afectaciones por la escasez de lluvias.
Especialistas explicaron que este tipo de procedimientos únicamente puede realizarse cuando existen condiciones atmosféricas favorables y presencia de nubosidad suficiente, ya que no genera lluvia de manera artificial si no hay humedad en el ambiente.
El gobierno estatal indicó que en las próximas semanas se definirá si el programa será implementado nuevamente y en qué regiones podría aplicarse, dependiendo del comportamiento climático y de los análisis realizados por autoridades ambientales y de protección civil.





