El Centro Michoacano de Evaluación (CEMIDE) cuestionó el esquema de obra pública multianual de Michoacán, luego de señalar que el Congreso estatal autorizó en 2023 hasta 9 mil millones de pesos para infraestructura sin establecer desde un inicio cuáles serían los proyectos específicos a realizar.
Jesús Alva Aguilar, integrante del organismo, explicó que la viabilidad financiera del esquema no se debe a un supuesto “milagro financiero”, sino al incremento de los recursos federales que recibió Michoacán durante los últimos años.
De acuerdo con CEMIDE, entre 2021 y 2025 el estado obtuvo más de 43 mil millones de pesos adicionales. De este monto, más de 21 mil millones correspondieron a convenios federales para el pago de la nómina magisterial, más de 13 mil millones al aumento de participaciones federales y más de 8 mil millones a mayores aportaciones.
El organismo señaló que estos recursos permitieron reducir la presión que durante años representó el déficit educativo para las finanzas estatales y liberaron capacidad para destinar mayores recursos a infraestructura.
El modelo de obra multianual comenzó formalmente en 2023, cuando el Congreso autorizó al Ejecutivo estatal compromisos de hasta 9 mil millones de pesos, los cuales deberán cubrirse antes del 30 de junio de 2027.
Aunque CEMIDE reconoció que este esquema permitió ampliar la inversión pública en infraestructura después de varios años de recursos limitados, consideró necesario fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas sobre las obras y los compromisos financieros adquiridos.
El organismo también llamó a analizar con datos el origen de los recursos que hicieron posible este modelo, más allá del discurso oficial sobre el llamado “Milagro Financiero de Michoacán”.





