Admiten en Congreso de Michoacán deuda con mujeres víctimas de violencia

La diputada Adriana Campos Huirache, emanada del PRI, hizo un reconocimiento a la trayectoria y lucha de mujeres que han logrado abrirse paso entre las adversidades, pero advirtió que existe una deuda con las mujeres víctimas de violencia.

Desde la tribuna del Congreso de Michoacán, en el marco de la entrega de la Presea a la Mujer Michoacana 2026, sostuvo que el reconocimiento no sólo honra trayectorias, sino “historias de lucha, historias de perseverancia, historias de mujeres que decidieron abrir camino”.

Si bien el tono general fue conmemorativo, introdujo una línea más crítica al admitir que “el camino hacia la igualdad aún no termina” y que la sociedad sigue “en deuda con las madres buscadoras, en deuda con las mujeres que enfrentan violencia, discriminación o trata”.

Campos Huirache planteó además que la agenda pendiente pasa por igualdad salarial, oportunidades reales y seguridad para que “ninguna niña, ninguna mujer tenga miedo de caminar por nuestras calles”.

En este contexto, desde Morena, la diputada Melba Edeyanira Albavera Padilla, presidenta de la Comisión de Igualdad Sustantiva y de Género, insistió en que el 8 de marzo no debe leerse como celebración, sino como “un acto de memoria, de conciencia y de reconocimiento histórico”.

En su discurso, reivindicó la lucha de las mujeres trabajadoras contra la injusticia, la desigualdad y la exclusión, y sostuvo que lo alcanzado no ha sido concesión, sino resultado de una disputa histórica. “No nos han cedido ni concedido nada, porque todo lo que hemos logrado ha sido porque hemos luchado y lo hemos ganado de manera legítima”, afirmó.

La legisladora morenista también imprimió al acto el sello político de su grupo parlamentario al vincular la coyuntura nacional con la llegada de una mujer a la Presidencia de la República, al señalar que hoy México tiene “a la Comandante Suprema de las Fuerzas Armadas, una mujer, una científica, madre y abuela”.

La sesión dejó así una doble lectura: por un lado, el reconocimiento institucional a dos trayectorias femeninas excepcionales en ámbitos tan distintos como el deporte profesional y la cocina tradicional indígena; por otro, la persistencia de un discurso oficial que, aun entre homenajes y aplausos, terminó reconociendo que la igualdad sustantiva sigue siendo una tarea inconclusa en Michoacán.

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Redacción
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