La crisis en el servicio de recolección de basura en el municipio de El Oro ya comenzó a generar afectaciones fuera del territorio mexiquense. Habitantes de la comunidad de Tlacotepec, en el municipio michoacano de Tlalpujahua, denunciaron la aparición de tiraderos clandestinos a cielo abierto sobre el camino que conecta a ambos pueblos mágicos.
De acuerdo con los pobladores, los desechos presuntamente provenientes de El Oro, están siendo arrojados en caminos rurales y zonas boscosas que forman parte del corredor natural y turístico que une al norte del Estado de México con el oriente de Michoacán. Esta situación ha provocado un grave impacto ambiental y una mala imagen para los visitantes que transitan por la zona.
La denuncia surge en un contexto especialmente delicado, ya que en las últimas semanas se han registrado lluvias atípicas en la región, lo que incrementa el riesgo de que la basura acumulada sea arrastrada hacia drenajes, cauces naturales y cuerpos de agua, provocando taponamientos, inundaciones y contaminación del suelo y de los mantos acuíferos.
“Estamos viendo cómo la basura se queda en las orillas del camino y en el cerro; con las lluvias, todo eso baja a los canales y puede provocar colapsos. No es solo un problema visual, es un riesgo ambiental y sanitario”, advirtieron vecinos de Tlacotepec, quienes exigieron la intervención inmediata de las autoridades estatales y municipales.
La situación se agrava por la suspensión del servicio de limpia en El Oro, interrumpido desde hace aproximadamente dos meses, lo que ha derivado en la acumulación de residuos en calles, comunidades y espacios públicos. Ante la falta de recolección, algunas personas han optado por depositar la basura en sitios improvisados, incluso fuera del municipio.
Además del daño ecológico, los habitantes alertaron sobre el impacto directo en la actividad turística, ya que este camino es uno de los principales accesos para quienes visitan ambos pueblos mágicos, especialmente durante fines de semana y temporadas altas. La presencia de desechos, malos olores y tiraderos clandestinos contrasta con la vocación turística y ambiental de la región.
Ante este escenario, los pobladores hicieron un llamado urgente a las autoridades del Estado de México, de Michoacán y al Ayuntamiento de El Oro para que se realicen inspecciones ambientales, se retiren los residuos, se sancione el depósito ilegal de basura y se restablezca de inmediato el servicio de recolección, antes de que las lluvias intensifiquen el problema.
“Cuidar los bosques y el agua es responsabilidad de todos, pero las autoridades deben actuar ya, antes de que esto se convierta en una emergencia ambiental”, señalaron.





